Cuando esté muy próximo a cumplir 37 años, Cuauhtémoc Blanco volverá a jugar en el fútbol mexicano. Será el 1 de Enero de 2010 la fecha a partir de la cual Temo regresará a jugar, semana tras semana, en su país. No será con la camiseta del club del que es hincha confeso -el América-, ni con la de los Gallos Blancos de Querétaro -que últimamente había avanzado muchísimo las negociaciones con el internacional mexicano-, ni siquiera con la del Tigres, un club al que Cuau se había ofrecido recientemente. Nada de eso. El futbolista más carismático y popular del balompié azteca acaba de ser fichado por los Tiburones Rojos de Veracruz, un equipo de la segunda división de su país.
Blanco, que durante años ha representado el papel de enfant terrible de México (hoy el testigo se lo ha pasado a Gio Dos Santos y a Neri Castillo, quienes no paran de superarse en ese terreno), es en su vejez viruela un personaje irreemplazable en la escena deportivo-mediática de la CONCACAF.
En la Major League Soccer el volante es uno de los pocos privilegiados que pueden jactarse de ser un designated player, lo que dentro del aún exótico panorama del soccer equivale a ser una estrella, tanto por la calidad que se les presume a estos futbolistas como por la fortuna con la que sus servicios son retribuidos. Cuauhtémoc -junto con Juan Pablo Ángel y Guillermo Barros Schelotto- es la contracara latina a figuras como las de Landon Donovan, Freddie Ljungberg y David Beckham. Tan grande es el poder de convocatoria del mexicano su figura es la que adorna la portada del vídeo juego FIFA 10 en su versión para América del Norte.
Y en México, el Tiburón Blanco se ha convertido en el máximo referente de la selección. Desde la llegada de Javier Aguirre al seno del Tri el ex jugador del Valladolid ha recuperado su lugar como el cerebro del equipo nacional. El Cuau hace la pausa, maneja el ritmo de los partidos, absorbe la presión y la utiliza a su favor, y -más importante- potencia a sus compañeros de equipo. Dentro del ecosistema del Hexagonal Final de la CONCACAF, Blanco ha demostrado ser una especie superior.
A pesar de la importancia que el Temo tiene hoy en día en México, la estrella del Chicago Fire no tiene en absoluto asegurada su participación en el Mundial. El Vasco sabe que Cuauhtémoc tiene calidad de sobra para destacar a nivel regional, pero su capacidad de rendimiento frente a potenciales rivales europeos, sudamericanos, africanos o asiáticos está en duda. Muchos sugieren que Aguirre debería dar las gracias a Blanco por los servicios prestados y olvidarse de él cuando redacte la convocatoria final para Sudáfrica 2010.
Blanco es consciente de su situación, y su presente en la MLS no le ayuda. La virtual primera división de Estados Unidos y Canadá termina su campeonato en pocas semanas, y no volverá a ver actividad oficial hasta Marzo del año próximo. Demasiado parate para un veterano como el mexicano. Es por eso que su agente comenzó a buscar la posibilidad de encontrar un equipo que le acogiera durante ese receso y que le asegurara la titularidad.
El Fire -que le debe mucho al mexicano- autorizó la posibilidad de que su estrella se fuera cedida a préstamo por unos meses, a fin de que el Temo no pierda ritmo competitivo. Si bien la mejor opción parecía ser la del Querétaro (un equipo de la máxima categoría), Blanco terminó firmando por el Veracruz, un equipo para el que ya jugó en la temporada 2004, a instancias -parece- del todopoderoso América, que no quería tener como rival al máximo ídolo de su afición dentro de la primera división.
¿Servirán estos meses en la rocosa segunda división mexicana para que Cuauhtémoc Blanco mantenga su nivel y consiga seguir estando dentro de las convocatorias del Tri?